Barbáchano
& Beny, técnicos
especialistas en restauración y conservación de obras de arte en
soporte de papel y pergamino, nos explicaran a lo largo de varios capítulos,
las condiciones técnicas que debe reunir el enmarcado de una obra de arte,
para garantizar su buena conservación.
Terminología
básicaMateriales
de conservación,
nos referimos siempre a aquellos que estén recomendados para tal fin y
de los cuales disponemos de información científica y técnica,
fiables, avaladas y comprobadas por instituciones con capacidad para su estudio
y homologación.
Estables o estabilidad,
cuando utilicemos estos términos estamos indicando que dicho producto o
material no es degradable, que mantiene sus condiciones o características
inalterables. En lo referente a ambiente, clima o microclima indicamos que no
sufre alteraciones, o las que se producen están dentro de los parámetros
previstos.
Degradación, envejecimiento,
cuando esto se produce en los materiales o productos. Normalmente equivale a cambios
o pérdidas de flexibilidad o color, generalmente oscurecimiento y amarillamiento,
pueden liberar ácidos u otros elementos volátiles desconocidos muy
perjudiciales en sí mismos o al interrelacionarse con otros, y en general
pierden sus características específicas.
Microorganismos,
nos referimos a hongos (moho) y bacterias.
Maderas,
debemos incluir en este capítulo las naturales, roble, pino, haya etc.
y principalmente las artificiales como son el tablero aglomerado, el contrachapado,
el DM, el antiguo llamado cartón piedra, etc. Todos ellos muy higroscópicos,
retienen y captan mucha humedad y polvo, todos transmiten mucha acidez por contacto
y por emanaciones, la madera natural atrae insectos. Los artificiales desprenden
emanaciones peligrosas para las obras, o pueden reaccionar con el contenido de
otros productos adhesivos o barnices generando compuestos volátiles que
serán muy perjudiciales para las obras no sólo de papel y pergamino.
Ignífugo,
en este caso lo utilizamos para indicar que dicho producto puede quemarse pero
que no arde con llama, y puede soportar altas temperaturas.
Inhibir,
proteger, en este caso de la acción perjudicial de la luz o de la
actividad biótica.
Lucífugos,
nos referimos a la aversión a la luz que sufren los microorganismos y algunos
insectos. Cuando hay luz los microorganismos no se desarrollan y los insectos
se alejan.
Hidrofugante, no absorbe agua sino
más bien la rechaza.
Higroscópico,
muy o poco, nos indica la mayor o menor capacidad de retener agua.
U.V.,
Radiación ultravioleta .Radiación electromagnética
emitida por la luz que provoca reacciones químicas en los materiales y
productos que utilizamos.
Antiestático,
que impide la formación de electricidad estática, no atraerá
el polvo, ni tampoco la policromía, principalmente cuando no está
fijada, como en las técnicas al pastel, tizas, carboncillos, grafitos,
lápices grasos y ceras. Al utilizar materiales antiestáticos las
obras realizadas en estas técnicas no sufrirán deterioro por la
electricidad estática se puede generar en un cristal y con más facilidad
en un plástico tipo metacrilato, simplemente cuando se limpia frotando
con un papel o un paño. Hoy en día existen materiales que tienen
incorporado esta protección, y productos para aplicar, consiguiendo el
mismo efecto en cristales y plásticos.
Abrasión,
efecto que se produce al frotar dos superficies, abrasivos materiales con los
que producimos ese efecto, se denomina así a los tratamientos y productos
con los que realizamos el borrado superficial de los soportes de papel o pergamino.
Reversible,
utilizaremos esta palabra para indicar la cualidad de un producto, material e
incluso de una técnica, que permitirá sustituirle, retirarle o eliminar
sin dejar residuos y sin ocasionar daños o alteraciones, visibles o no
en la obra. No se consideran reversibles: todo tipo de siliconas de aplicación
en frio o en caliente, las colas polivinílicas, adhesivos de contacto,
todas las cintas auto-adhesivas, por una cara o por las dos, excepto aquellas
que en su información hacen mención expresa a su composición,
debiendo indicar el grado de pH, y la estabilidad del soporte y del adhesivo,
incluso deberían indicar el sistema de reversibilidad. Puede depender de
dónde o cómo apliquemos un adhesivo este sea reversible o no.
Estado
de conservación, este es un capítulo muy importante pues
las obras pueden llegar deterioradas, y dependiendo del tipo de daño que
presenten, mediante el enmarcado podremos frenar, ralentizar o empeorar el proceso
de degradación. Esto lógicamente puede condicionar el tipo de montaje,
por ello un enmarcador debería tener un conocimiento básico que
le permitiera identificar y distinguir los daños y la gravedad de los mismos,
si el estado no es bueno, no debemos intentar restaurarlo, una restauración
realizada con muy buena voluntad pero sin los conocimientos técnicos necesarios,
puede causar graves e irreversibles daños, es más profesional aconsejar
al cliente donde dirigirse o consultar a nuestro restaurador de confianza.
Intrínseco,
interior, íntimo, lo utilizamos en la descripción de las
causas de deterioro, cuando estas son de origen interno, de la materia integradas
desde el momento de su fabricación.
Densidad,
magnitud que expresa la relación entre la masa y el volumen de un cuerpo,
en este caso lo podemos utilizar cuando nos refiramos a algunos materiales o productos
y en la descripción de adhesivos y cintas autoadhesivas Permanente,
permanecer, mantenerse sin mutación o cambio, estado o calidad, cualidad
que deben tener los materiales, productos utilizados en los tratamientos de conservación
y restauración. Materiales Mylar,
nombre comercial del teleftalato de polietileno, sus características principales
son: es un film transparente, estable, antiestático e inhibidor de la radiación
ultravioleta y suelda por calor, aplicado por ultrasonido y contacto. Lino,
fibra vegetal muy rica en celulosa poco higroscópica utilizada para la
fabricación de papel y cartones de alta calidad.
Algodón,
fibra vegetal también muy rica en celulosa, más higroscópica
que el lino igualmente utilizada para la fabricación de papel y cartones
de alta calidad.
Cartón, producto o
material ácido, en general esto no lo especifica ningún fabricante,
la acidez se puede transmitir por contacto o por emanaciones, es muy perjudicial
para los soportes de papel, telas y materiales en general. Cartón de pH
neutro, debería significar que tanto el interior como el exterior del cartón
tienen un pH cercano a 7. Cartón con reserva alcalina debería significar
que tanto el interior como el exterior del cartón tienen un pH de 7,2 ó
superior, debería especificar exactamente el nivel de reserva que contiene.
Cartones de museo o gama museo, esta denominación quiere indicar que son
de muy cuidada elaboración, generalmente de lino o algodón, libres
de ácido con pH neutro o con reserva alcalina y color estable a la luz
y a la humedad. Baja higroscopicidad.
Gel de sílice,
material absorbente de humedad en forma de piedras de color rosado, que cuando
se satura de humedad cambia su color a morado. Se puede reciclar y reutilizar.
Sepiolita,
material absorbente de humedad en forma de piedras Se puede reciclar y reutilizar.
Art-sorb,
soporte-cartón con propiedades especiales para regular el grado de humedad
dentro de un enmarcado o montaje cerrado.
Ageless,
oxygen absorber. Con propiedades especiales para retener o absorber oxigeno,
colocado dentro de un enmarcado o montaje cerrado disminuye el volumen de oxigeno,
esto dificultaría el posible crecimiento de microorganismos e insectos. Adhesivos,
si se ponen en contacto con las obras o muy cercanos a ellas deberán reunir
las siguientes características: ser estables, libres de ácido, permanentes,
reversibles y de baja o media densidad. En caso de cintas adhesivas o autoadhesivas
el soporte deberá reunir las mismas características. | |
 Las
manchas en esta obra de Chillida son ocasionados por la acidez de la madera
utilizada como fondo del enmarcado, aunque la madera nunca entró
en contacto con la obra y hubo una cartulina en medio.
Convendría
cambiar la tradición Tradicionalmente al enmarcado sólo
se le exigían dos funciones, la primera era dotar a la obra de unos medios
que nos permitiera colgarla para poder contemplarla, la segunda era principalmente
realzar los valores estéticos y en muchos casos mejorarlos. Ambas condiciones
tenían como único condicionante el precio. Poco a poco este concepto
ha ido variando siendo cada vez mayor la preocupación (de clientes, enmarcadores
y fabricantes) por la conservación de los objetos enmarcados, de ahí
nace él término 'Enmarcado de Conservación'. Este ha ido
ganando importancia y en la actualidad se está convirtiendo en esencial,
el propietario o el responsable de las obras, no deja ya que estas sean manipuladas
por cualquiera, conoce por experiencia el riesgo y los daños que esto supone
y comienza a exigir otras calidades en manipulación, productos y materiales.
Para
llevarlo a cabo correctamente debemos trabajar en tres campos muy definidos: - La
manipulación, montaje y desmontaje de la obra. Esto implica que nuestra
actuación debe estar dirigida a garantizar su seguridad e integridad en
todo momento, incluso facilitar y garantizar (sin daños y sin riesgos)
el desmontaje de la misma por otras personas o técnicos, independientemente
de cuando se realice a corto, medio o largo plazo.
- El
montaje o enmarcado en sí mismo. Nuestra filosofía de trabajo tendrá
como principal objetivo garantizar la buena conservación de la obra, en
segundo lugar la estética y en tercer lugar el presupuesto. Los objetivos
básicos de un buen enmarcado son no causar daños a las obras, y
prever los que se puedan producir, dotándole de los medios idóneos
para contrarrestarlos y por último minimizar o erradicar el deterioro o
degradación intrínseca que sufren algunas obras debidos a su propia
constitución e incluso a su mal estado de conservación.
- La
prevención de accidentes. En estos supuestos deberemos plantear dos formas
de actuación, una pasiva dotando a nuestros enmarcados de medios para minimizar
los daños en caso de incendios, inundaciones o impactos, y otra activa
informando o asesorando a nuestros clientes sobre las condiciones idóneas
de transporte, ubicación, y colgado de las obras para su exposición
una vez enmarcadas.
No
existen fórmulas fijas para realizar un enmarcado de conservación,
ya que cada obra es un mundo. Lo que existe es una metodología basada en
un mejor conocimiento técnico y científico de todos los elementos
que intervienen en un enmarcado o montaje de conservación. En primer lugar
es el conocimiento las obras que debemos enmarcar, después los materiales
y productos que utilizamos, y por último los factores ambientales, la forma
de uso y la manipulación.
El
enmarcador que quiera realizar un trabajo correcto necesitará conocer los
distintos tipos de papel y pergamino, y las características que los diferencian.
La variedad de técnicas pictóricas, técnicas de grabado,
de impresión, de fotografía y su forma de ejecución, también
las características de las tintas o pigmentos utilizados en su elaboración,
y su técnica de aplicación. Sólo así podrá
prever su comportamiento, las posibles reacciones entre los materiales y productos
que se emplean en el enmarcado, y la interrelación que existe con los factores
ambientales, humedad, temperatura, luz y polución.
"...su
calidad está relacionada directamente con su época de fabricación,
la mejor es hasta finales del siglo XVIII..."
El
papel es un soporte generalmente compuesto por fibras celulósicas (existen
ya papeles sintéticos), su calidad está relacionada directamente
con su época de fabricación, la mejor es hasta finales del siglo
XVIII, lo podemos denominar papel de trapos, sus fibras suelen ser muy ricas en
celulosa, lino o cáñamo y como encolante principalmente colas de
origen animal. La celulosa obtenida de la madera con procedimientos químicos,
más encolantes y otras cargas constituyen la mayoría de los papeles
modernos. Son de baja calidad incluso algunos de ellos se autodestruirán
con el paso del tiempo. Actualmente se fabrican papeles y cartones especiales
con lino o con algodón, libres de ácido, o con reserva alcalina
que mejora la calidad e incluso algunos son denominados permanentes, como indicativo
de su garantía de estabilidad y durabilidad.
El
pergamino es un soporte de origen animal, una piel (existen imitaciones en celulosa
o materiales sintéticos) que mediante un tratamiento es apto para la escritura
o la policromía. Fue muy utilizado hasta el siglo XVI, hoy está
en desuso pero se conservan muchos documentos, a veces con policromía muy
rica y algunas obras de arte antiguas y también de más reciente
realización.
Daños Químicos La degradación
química de la celulosa produce un alto grado de acidez que provoca la destrucción
de la cadena molecular de la misma, aumentando su fragilidad hasta convertirlo
en ceniza. La acidez se mide en grados de pH, siendo ácido ente 1 y 6,
7 será el pH neutro y de 8 a 14 es alcalino. El origen de la degradación
puede ser congénito al producirse por las materias que integran el propio
papel en presencia de otros factores como son la humedad y la luz. Los
contaminantes pueden ser transmitidas por el contacto o por las emanaciones que
liberan las materias ácidas o reacciones químicas incontroladas
de los distintos elementos que intervienen: papeles, adhesivos, cintas adhesivas,
disolventes, barnices, productos de limpieza, cartones, maderas, etc. Por último
la acción de la radiación ultravioleta de la luz, rayos U.V. acompañada
de desequilibrios ambientales, temperatura, humedad y polución produce
reacciones químicas (generan acidez) en el papel y en la policromía,
en cualquier tipo de tintas y de pigmentos. Esta degradación puede pasar
desapercibida, es decir, sin manifestaciones exteriores, sólo una medición
del grado de pH podría detectar el grado de acidez. A veces se manifiesta
oscureciendo o cambiando de color el papel y produciendo alteraciones en la policromía,
desvanecimiento, transformación e incluso desaparición de algunos
colores. ¿Como
podemos combatir la degradación química con el enmarcado?
- Disponiendo
de una información fiable y exhaustiva de las características de
todos los materiales, productos y técnicas que utilicemos.
- Evitando
el contacto y las emanaciones de materiales y sustancias ácidas y materias
muy higroscópicas.
- Utilizando
cartulinas y materiales de conservación, celulosa de lino o de algodón,
y pH neutro y en algunos casos con reserva alcalina.
- Protegiendo
de la acción directa de la luz, radiación U.V., controlando el tipo
de luz, su intensidad, posición de la obra con respecto al plano de emisión
de la luz, y utilización de pantallas inhibidoras de la radiación.
- Manteniendo
un equilibrio estable de la humedad en el interior del montaje, principalmente
utilizando productos hidrofugantes y reguladores de la misma.
Contaminación
Biológica Generalmente en las obras enmarcadas podemos encontrarnos
con tres tipos de contaminación:
- Por
hongos, su presencia se detecta principalmente por la aparición de manchas
generalmente de color negro, rosáceo o violeta, aunque pueden tener cualquier
coloración, y por la extrema fragilidad del papel en la zona afectada.
- Por
insectos que comen el papel originando las perforaciones o agujeros característicos
y surcos más difíciles de detectar porque generalmente los realizan
por el reverso en superficie sin llegar a perforar el papel.
- Un
tercer tipo de origen bioquímico, denominado moteado en castellano o foxing
en inglés, son manchas de color sepia de mayor o menor intensidad, sin
núcleo central y de formas irregulares. Aparece principalmente en papeles,
cartones y en algunos colores de las policromías e incluso en telas. Para
que se pueda desarrollar esta actividad biológica debe crearse un microclima
que lo permita, es necesario un alto grado de humedad, un ambiente cálido
y estable (sin aireación), un alimento que en este caso es el papel, poca
luz y falta de higiene.
¿Cómo
podemos combatirla con el enmarcado? Debemos crear las condiciones
ambientales adversas para su desarrollo dentro del enmarcado y, si es posible,
también fuera. Utilizando materiales poco higroscópicos, es decir,
que no retengan humedad, antiestáticos y de superficies lisas de poca porosidad
para evitar que atraigan, absorban o retengan el polvo. Cuando cerremos el montaje
(que impide la entrada de polvo y de polución atmosférica) debe
realizarse en un lugar limpio y sin polvo. Si lo sellamos es aconsejable introducir
en su interior un material o producto regulador de la humedad, que al retener
cierta cantidad de agua puede impedir el desarrollo de microorganismos e insectos,
y un material absorbente de oxigeno, porque si conseguimos que este disminuya
auque sea en pequeña proporción podemos impedir el desarrollo de
seres vivos.
Muy
importante es impedir que las obras toquen el cristal o el metacrilato, siempre
debemos crear una cámara de aire entre ambos, esta cámara hará
las veces de regulador ante pequeños cambios de humedad y temperatura,
evitando se formen condensaciones de agua en el interior del cristal, o en el
caso de formarse que afecten a la obra originando manchas, contaminación
de hongos o daños por adherencias al papel, a la policromía o en
su caso a la emulsión de las fotografías que contengan. Los
daños físicos Pueden ser ocasionados por una manipulación
incorrecta, a veces accidental, durante el proceso de enmarcado, deformaciones
por dobleces o arrugas, desgarros, perforaciones y manchas, otras durante el desmontaje
por utilizar materiales, productos o técnicas irreversibles, y por desconocimiento
y carencia de medios para realizarlas.
Muchos
son los daños ocasionados por desconocimiento del profesional enmarcador
al arriesgarse a realizar tratamientos o montajes careciendo de los conocimientos
o recursos técnicos necesarios para garantizar su éxito y, o por
desconocer las consecuencias o los efectos colaterales que puede provocar el uso
de productos, materiales y a veces técnicas improvisadas o carentes de
un aval científico acreditado. En algunos casos el propio cliente por ahorro
o por desconocimiento solicita la reducción del formato de una obra, bien
por medio de dobleces, pliegues e incluso hemos podido constatar por mutilaciones,
recortando parte de la obra para que el enmarcado salga más económico
o una vez enmarcado quepa en el espacio que le tiene asignado.
"Muchas
veces por solucionar un error se realizan procesos de 'restauración' o
reparaciones de consecuencias todavía más graves para las obras."
Como
reducirlos Los daños que se pueden producir por la manipulación
se pueden erradicar disponiendo de unas instalaciones bien planificadas, formando
el personal y consiguiendo que esté bien cualificado y dotándole
de los medios idóneos para garantizar la calidad de su trabajo.
No
realizar procesos careciendo de los conocimientos y medios adecuados Los
criterios de conservación exigen un respeto integral a la obra; debe conservarse
tal y como la creó su autor. Las alteraciones que ocasionemos, a corto,
medio y largo plazo aunque sea por desconocimiento, pueden perjudicarla no sólo
desde el punto de vista estético sino también de durabilidad, lo
que llevaría a consecuencias irreversibles y por lo tanto ocasionar su
depreciación. Muchos clientes tienen un gran desconocimiento sobre la
conservación de sus obras. Es el enmarcador profesional, bien formado,
quien puede aconsejarles la mejor forma de conservarlas, independientemente del
valor artístico, documental o simplemente sentimental que tengan las obras.
En este aspecto la labor del enmarcador puede ser de inestimable ayuda para la
conservación del patrimonio cultural de nuestro país. Cuando
creamos necesario intervenir en una obra para reparar un daño, por pequeño
que sea, debemos recurrir a un especialista. El podrá aconsejarnos lo mejor
o realizar la intervención con mayores garantías. Muchos daños
los podremos evitar teniendo en cuenta los principios básicos de conservación,
es decir, que todos los materiales y técnicas que vayamos a utilizar se
ajusten a los criterios de conservación. Estos podemos resumirlos en cuatro
puntos clave: - Deben
ser estables (no degradables),
- Libres
de ácido,
- Reversibles
e
- Inocuos
para las obras.
Por
ello debemos estar bien informados de las características técnicas
de todos los materiales y equipos que utilizamos. Consideraciones
que deben tenerse en cuenta para el enmarcado de conservación de cualquier
tipo de obra La
obra anverso y reverso, en ningún caso debe tener contacto con materiales
degradables o ácidos, como pueden ser cartones, maderas, metales, plásticos,
telas y adhesivos. Los materiales deben ser antiestáticos (no atraerán
polvo) y poco porosos o hidrofugantes con el fin de retener la mínima cantidad
de humedad. La presencia de un alto grado de humedad potencia el desarrollo de
procesos químicos y biológicos en el papel y materiales celulósicos
que integran el enmarcado.
Nunca se debe exponer una obra en soporte de
papel o pergamino sin la protección de un cristal o material similar que
la proteja aislándola del ambiente. El papel y el pergamino por lo general
tienen superficies porosas, a veces muy porosas y el polvo que se fija en ellas
difícilmente se puede extraer. El polvo contiene partículas grasas
microscópicas (de diversos orígenes) que con el calor (a veces simplemente
de nuestros dedos) se fijan en su superficie.
El cristal o el metacrilato
nunca deben tocar la obra, siempre deberán estar separados por una cámara
de aire, esta cámara tiene las siguientes funciones: - Minimizar
y ralentizar los cambios exteriores de la temperatura y la humedad. Evitando riesgos
de deformaciones en la obra y posibles saturaciones de humedad en la cara interior
del cristal
- Evitar
que la electricidad estática que se genera al frotar el cristal durante
la limpieza, atraiga parte de los pigmentos de la obra y queden adheridos en la
cara interior del cristal.
- Evitar
que las obras sean alcanzadas por los productos utilizados en la limpieza de cristales.
- Aminorar
impactos y roturas o arañazos en la obra en caso de rotura del cristal
o del metacrilato.
El
paspartú no sólo tiene la función de embellecer la obra,
lo principal desde el punto de vista de conservación es crear la citada
cámara de aire intermedia entre la obra y el cristal o el metacrilato,
contribuyendo a ralentizar los cambios de temperatura y humedad en la obra.
Es
aconsejable introducir en el montaje reguladores de la humedad y del oxigeno,
principalmente cuando los realizamos herméticamente cerrados. La forma
de colgar un cuadro, también puede influir en una correcta conservación.
Debemos colgarle dándole una ligera separación de la pared como
vemos en el dibujo, adherimos unos tacos en la parte inferior para mantenerla
ligeramente separada de la pared. Esto permitirá la circulación
de aire por detrás del cuadro, evitando, principalmente en lugares húmedos,
que se formen microclimas que faciliten el desarrollo de hongos o actividad de
insectos y que los materiales del montaje capten y retengan más humedad.
"Si
añadimos una pequeña inclinación, separando algo más
la parte superior de la pared, cambiará el ángulo de incidencia
de la luz artificial sobre la obra, lo que ayudará a minimizar sus efectos
negativos sobre la misma y los elementos que la integran (tintas y pigmentos).
Desde el punto de vista estético también podrá reducir los
reflejos permitiendo una mejor contemplación."
Este
artículo tiene por objetivo clarificar los conceptos generales de lo que
constituye un 'enmarcado de conservación'. En un campo tan amplio, en siguientes
números describiremos con detalle, algunos aspectos y técnicas,
como son: - Enmarcado
de pasteles y carboncillo
- Enmarcado
de pergaminos
- Enmarcado
de grandes formatos
- El
paspartú
- Distintas
alternativas de sujeción de las obras
- Adherir
y estirar papeles de grandes y pequeños formatos
- El
borrado de una superficie de papel, agresión a una obra
Ver
también la entrevista
con Pedro Barbáchano Más
información en: Barbáchano & Beny, S.A. San Sebastián,
2 28470 Cercedilla (Madrid) Tel/Fax.: (+ 34) 918 525 550 www.barbachano-beny.com
Nuestro
agradecimiento a la revista Artecuadro (www.artecuadro.com)
por el permiso de publicar este artículo. | | Texto:
Ana Beny & Pedro Barbáchano
Fotografías: Pedro
Barbáchano Haga
clic sobre las imágenes para verlas ampliadas  Evidentemente,
no valen medias tintas. Esto es el reverso del montaje de un dibujo
sujeto a un paspartú libre de ácido con cintas autoadhesivas.
El daño es irreversible.
 Moteado
o "foxing"
 Otra
muestra del mal uso de adhesivos no aptos, en este caso adhesivo de contacto,
para sujetar la obra. Este pegamento envejeció, se oscureció,
perdió su capacidad de adherencia y dañó la obra de
forma irreversible.
 Una
obra sobre papel muy dañado por el enmarcado y los materiales utilizados.
 Otra
muestra de moteado
 Aquí
se aprecia el daño causado por la luz (oscurecimiento de la imagen)
y por el paspartú del tablero con cartón piedra
|