Llega por teléfono un curioso
encargo
Grabadora
y co-fundadora de Grabadores Españoles, Maureen
Booth, recibió una llamada de teléfono en el mes de Junio
desde Tenerife. Fue el primer contacto para un encargo único
que Maureen acaba de estampar y enviar. La llamada era de Berto Concepción,
propietario del Taller Creativo la Hornera de La Laguna y uno
de los más antiguos clientes de Maureen. El propietario de un
conjunto singular de planchas de aguafuerte se habìa dirigido
a su vez a Berto, sobre la posibilidad de editarlas.
Considerando la calidad de las imágenes, la condiciòn
única de las planchas y el nivel de exigencia del cliente, Berto
decidió ponerse en contacto con Maureen.

Maureen y su ayudante,
Rodrigo, cuelgan
el ùltimo de los màs de 1000 grabados.
Las planchas, que fueron producidas
alrededor de 1950, pero nunca editadas, son obra de Francisco Borges
Salas, un artista de Santa Cruz de Tenerife que falleció en 1994.
Maureen sugirió a Berto que se las enviase a su estudio en Granada,
o incluso mejor, que él mismo se las llevase personalmente. Así
podrían sacar algunas pruebas juntos y comprobar el resultado.
Unos días más tarde Berto se presentó en el estudio
de Maureen.
"Tal y como sucedió,"
dice Maureen, "las planchas eran maravillosas obras de arte en
excelente condición y ciertamente dignas de emplear algo de tiempo,
dinero y papel de calidad para editarlas. Yo estaba fascinada por el
hecho de que hubiesen estado 50 años guardadas sin haber sido
nunca editadas. Era como encontrar un Rembrandt en el ático."
"Habiendo dicho esto", prosigue
Maureen, "el cliente deseaba ediciones de 75 de las 12 placas más
8 pruebas de artista de cada una así como algunos H/C's, junto
con las típicas pruebas de color, lo cual sumaba casi 1,100 grabados,
lo cual es un montón de grabados, especialmente en los meses
de Julio y Agosto en Granada cuando las temperaturas diurnas no suelen
bajar de los 40ºC! No habría aceptado el encargo sin un
ayudante capacitado, dos en este caso, ya que cuando Pablo se puso enfermo
a mitad del trabajo, Rodrigo tomó el relevo. Ambos son excelentes
ayudantes así que no hubo ningún problema en cambiar de
uno a otro a mitad de producción."
Retos técnicos de las
planchas
Aunque la calidad del grabado
en las planchas era excelente, con un gran trabajo de lìnea y
unas aquatintas bien mordidas, las planchas presentaron algunos problemas
técnicos que Maureen no se había encontrado antes. "Empezamos
a hacer un montón de pruebas, tanto para comprobar la calidad
de las planchas así como el color adecuado," dice Maureen,
"y menos mal que lo hicimos así. Por alguna razón,
cuantas más pruebas sacamos, mejor lucían las mismas."
"Resultó que las imágenes
iban mejorando gracias a la repetida limpieza de las planchas, las cuales
habían sido incrustadas con tinta seca durante 50 años.
No salía de las líneas en la primera limpieza, ni en la
segunda, ni en la tercera. Parecía que la tinta fresca, presionada
en las líneas en las sucesivas prueba ayudó también
a que la vieja tinta seca se suavizase y saliese."
"Algunas de las planchas eran menos
nítidas que otras, pero las mejores eran absolutamente geniales.
El grabado de San Lazaro, a mi parecer, es una auténtica
clase magistral en la técnica del grabado, en el cual Borges
consiguió un completo abanico de tonos, desde el negro al blanco
puro, pasando por docenas de grises sin usar ninguna aquatinta. Es todo
un trabajo de líneas, lo cual es un gozo de estampar. El grabado
de San Sebastian es maravilloso. Aparte del fantástico
dibujo está también pulcramente grabado. Otro de mis favoritos
es el retrato inacabado de Cristobal Colón. Me encanta la sensación
de intimidad que uno intuye de un trabajo todavía en proceso."
"Al final el trabajo fue menos
pesado de lo que yo esperaba," dice Maureen. "El secreto es
tener unos ayudantes alegres y competentes, comenzar el trabajo por
la mañana temprano y disfrutar de una buena música de
fondo en el estudio. Yo esperaba que el encargo nos iba a llevar por
lo menos un mes y medio o dos, pero todo fue bien y conseguimos acabarlo
en un mes de 6-8 horas diarias de trabajo. Esto en parte fue gracias
a la feliz idea de Berto de colocar dos planchas en el tórculo
al mismo tiempo."

Un espacioso y aireado estudio
y un verano seco es de gran ayuda cuando hay que estampar más
de mil grabados.
Un
poco de historia fortuita
Durante el proceso de grabado Maureen fue informada de que
su querido maestro, José García Lomas, había sido
hospitalizado, así que fue a hacerle una visita. Pepe Lomas es
una muy querida institución en Granada, habiendo enseñado
el arte del grabado a dos o tres generaciones de grabadores, contribuyendo
así a la consolidación de esta ciudad como referencia
en el grabado español contemporáneo.
En el curso de su conversación,
Maureen le comentó a Pepe sobre el curioso encargo de grabados
en el que estaba trabajando y sobre lo maravillosos que éstos
eran. Tras haber descrito un par de las imágenes, Pepe se detuvo
por un momento y exclamó: "¡Recuerdo esas planchas
y conocí al artista! Vino a la Fundación Rodríguez-Acosta
cuando yo dirigía el taller de grabado allí, debió
ser alrededor de 1973, para discutir la posibilidad de que nosotros
hiciésemos la edición. Si no me recuerdo mal, no pudieron
ponerse de acuerdo en el precio el artista recogió sus planchas
y se las llevó de vuelta a Tenerife. Eso es lo último
que escuché de él. Es extraordinario que encontrasen el
camino de vuelta a Granada 25 años más tarde.

Una cosa es trabajar en tus propios
grabados, y otra muy diferente trabajar
en la producciòn de grabados,
dice Maureen. El control de calidad se convierte en un objetivo principal.
Borges,
el artista y su obra