¡Agarra
esa culebra | |
| "Si oportunidades hay pocas, en el mundo del arte hay menos. Para los artistas jóvenes las dificultades se multiplican. Y si el joven es una mujer, ya te puedes morir". Habla Marisa Mancilla, una recién licenciada en Bellas Artes y así expresa lo que ha sido y es el panorama que encuentran las jóvenes artistas cuando salen de la facultad. "Por cada Susana Solano o Soledad Sevilla que triunfa hay miles de mujeres artistas sumidas en el gran pantano oscuro del anonimato artístico", añade Marisa. "Por supuesto que las estructuras tradicionales del mundo comercial del arte sostienen esta situación. Siempre se ha sabido que el mundo de las artes visuales era un mundo de hombres, con cien Picassos por cada Georgia O'Keefe y otros tantos Matisses para cada Frida Kahlo. Así que, la mayoría de los galeristas, sean mujeres u hombres, tanto en España como fuera, perpetúan esta situación. El mundo hermético y jerarquizado de las galerías, bastante complicado de por sí para un joven pintor, se vuelve doblemente misterioso si ese pintor es una mujer". Casi todo el mundo está de acuerdo en que en el plano profesional un artista, sea hombre o mujer, tiene dos obligaciones indiscutibles: Pintar y mostrar su obra. El pintar sin mostrar no vale. Todos conocemos casos de buenos artistas que se han marchitado por no exponer su obra. Hasta ahora este "mostrar" ha supuesto exponer en galerías de arte comerciales u otras salas públicas o privadas. Para saber como es esta experiencia no hay más que preguntarle a cualquier amigo o amiga artista qué tal lo ha pasado recorriendo galerías con su carpeta debajo del brazo. | (Las ilustraciones de este artículo son de las mujeres artistas de El Colectivo de Grabadores Españoles. Haga clic en el nombre o la imagen para ver el resto de su obra.) |
| "The times they are a changin'" Sin embargo, las cosas están cambiando. Y el cambio tiene nombre: Internet. Curiosa y felizmente, Internet (o mejor dicho, la World Wide Web) tiene remedios para casi todos estos males. A saber:
|
| ¿Desigualdad?
¿Manías? ¿Fobias? Pero esto no es exactamente así. Internet tiene su componente de informática, igual que un tostador tiene su componente de termodinámica, pero todos estamos de acuerdo en que no hay que ser físico para tostar pan. Pues, tampoco hay que ser informático para participar en Internet. Con encargar tu página a un profesional en la materia, y aprender luego a navegar y a enviar y recibir correo electrónico, ya estás operando en Internet. El segundo motivo de rechazo está relacionado con el primero. Llamémoslo "tecnofobia aguda". Hay mujeres que preferirían agarrar una culebra antes de tocar el teclado de un ordenador. No sabemos que decirles a esta gente, más allá del consabido "No te va a hacer dañó..." "Es totalmente inofensivo..." "Te puede ser muy útil..." Ahí queda eso.
|
| La
gran asignatura pendiente El coste de montar un tenderete en Internet ha podido ser un factor disuasivo en el pasado, pero actualmente lo es cada vez menos. Los precios de los equipos informáticos han bajado y siguen bajando. ¡Ya se puede conseguir un ordenador que, hace una década, hubiera sido la envidia de la misma NASA por poco más de 100.000 pesetas. Internet, además, esta plagado de servidores que están dispuestos a alojar tu sitio web de forma gratis, como Geocities o Ciudad-Futura..
|
| ¿Qué
hace una chica como tú en una red como ésta? Mª José pertenece a una ilustre estirpe de grabadoras. Su madre es Dolores Montijano, que ha ganado una larga lista de importantes premios de grabado a lo largo de una extensa carrera, y su hermana menor, Alejandra, también empieza a grabar muy en serio. Mª José optó por la vía académica, licenciándose en Bellas Artes en Granada, luego doctorándose con una tesis sobre artistas granadinos. "Terminas los estudios, empiezas a pintar y a grabar y muy pronto te das cuenta que aquí en Granada está todo hecho. Hay que salir fuera. Para eso Internet es ideal". Mª José empezó a interesarse por la Red de Redes en 1995 y ya en el '96 tenía su propia página. "La hice yo misma", dice, "poniendo interés. ¿No ves que lo mío no sólo es la imagen, sino el sonido y el movimiento? Yo hago películas en el ordenador. Así que, yo ya tenía alguna idea. La verdad es que, para mí, el ordenador es una herramienta más, igual que los pinceles o el tórculo. "Mi primera página fue con Artenet, y sigue siendo la principal entre los seis sitios donde tengo trabajos alojados en la Web", dice Mª José, y explica, "Es interesante estar en todos los sitios posibles, ¿sabes? Yo tengo hasta la tesis doctoral publicada en Internet. Tu propia página es la base de todo. Si no la tienes no te puedes mover. Empiezas con tu propia página; después el resto viene rodado. "Yo creo que lo más importante de Internet es que la gente te conozca y se interese por tus cosas y que te ofrezcan trabajo. Yo he hecho cantidad de contactos. Por ejemplo, voy a exponer en Nueva York del 5 al 30 de Septiembre en la galería World Fine Art en Broadway. Si no fuera por Internet no me hubiera salido esa exposición. No te puedes imaginar la cantidad de personas que me escribe de todo el mundo ofreciéndome exposiciones y patrocinio. A través de Internet me han salido hasta solicitudes de productores de televisión". Evidentemente, Mª José es una privilegiada en esto de Internet. Entró pronto en La Red, domina sus resortes y le saca buen rendimiento. Da la sensación, además, de que disfruta haciéndolo.
|
| Testimonios
de las interesadas Neus tiene claro para lo que quiere su página Web: "No pretendo vender arte por Internet", afirma. "Es una página promocional. De esta forma no tengo que enviar tantos currículums, ni tantas fotocopias en color arriba y abajo. Es que las fotocopias son caras, ¿sabes? Le doy al interesado mi dirección en Internet y allí lo tiene todo. Lo puede mirar, imprimir o referírselo a otro. Es ideal". "¿Lo más interesante que me ha surgido a través de Internet? Tiene que ser la conexión que he hecho con una gente de la alternativa de cine en Los Angeles, y voy a participar con ellos en un festival de cine catalán en el mes de Octubre. La verdad es que estoy muy contenta con mi breve experiencia en Internet. No esperaba tanto".
|
| La
veterana "Lo primero que aprendí fue que Internet no es un sitio frío, impersonal y alienante, sino todo lo contrario. Es como un pueblo. La verdad es que es entrañable. Hay muchísima gente que conoces por email que está dispuesta a dedicar su tiempo y sus conocimientos a ayudarte de forma desinteresada. Yo procuro corresponder, como es natural. El otro día tuvimos una visita de un fotógrafo neocelandés y su mujer. El había estado buscando una galería en Granada desde NZ y no encontraba ninguna. Sin embargo, mi página Web le aparecía en el buscador cada dos por tres. Así que, se puso en contacto conmigo y yo le orienté en cuanto a galerías. Cuando pasaron por Granada hace poco cenamos juntos y ya contamos con unos nuevos amigos en Nueva Zelanda. ¡Me encanta"! "Lo primero que preguntan los amigos cuando se enteran de que yo tengo un "website" es, ¿"Pero, es que la gente está dispuesta a comprar arte en Internet"? Yo les contesto con franqueza que, en el poco tiempo que llevo, Internet no ha hecho lo que yo esperaba, pero que ha hecho muchas otras cosas. Es decir, todavía no he recibido un cheque de un señor de Arizona que se haya enamorado de uno de mis cuadros. La verdad es que las dos operaciones importantes que he hecho con la ayuda de Internet las he hecho aquí en Granada. Una fue un encargo de un banco y la otra fue la venta de tres óleos. Pero lo que sí es verdad es que, sin Internet, no se hubiera hecho ni una ni la otra". "Eso es otra cosa que he aprendido: Una página Web no es el fin de tus iniciativas para promocionarte como artista. Es el principio. ¿Por qué surgieron las dos operaciones en Granada? Por que en la invitación a mi última exposición puse una nota al final: "Para un anticipo virtual: www.maureenbooth.moebius.es". Es así como conecté con los clientes. La gente está muy ocupada; no tiene tiempo para ir a todas las exposiciones que quisieran. Nuestra obligación como artistas es ponérselo fácil, ponérselo en su propia mesa de trabajo, a través de Internet". "Por lo menos, a mí me está funcionando así. Cualquier pretexto para promocionar tu página es valido. No basta con que tu informático meta tu página en todos los buscadores habidos y por haber. Tú tienes que mover la página. Empiezas por hacerte unas tarjetas de visita con tu dirección Web. Estas suscitan mucho interés. De allí saldrán contactos. Con suerte te saldrá un artículo en el periódico o una entrevista en la televisión local. De ahí te salen más cosas. Es posible que Maureen no lo sepa siquiera, pero acaba de enunciar un claro ejemplo de lo que los técnicos de mercadotecnia llaman "networking". Es decir, se forma una tupida red de contactos y de relaciones "y de ahí salen las cosas..." "Ah, otra cosa", añade Maureen, "si puedes salir en varios sitios en Internet, cuanto más mejor. Además de mi propia página yo estoy en www.spanishprintmakers.com, www.worldprintmakers.com y y www.artecenter.com. El primero es un Website dedicada a difundir el trabajo de los artistas gráficos activos hoy día en España. Funciona tanto en inglés como en castellano y tiene bastante tráfico. El segundo es nuevo; sólo funciona en inglés pero incluye artistas del mundo entero, con lo cual atrae a un público mucho más amplio. El último es un simpático portal argentino que admite a los artistas iberoamericanos".
|
| "Careli"
para los amigos Lo que le gusta a Careli de Internet es el poder mostrar su obra a cualquier persona de todo el mundo, y poder actualizarla siempre que quiera. También le parece interesante el haberse incorporado, a su manera, a las nuevas tecnologías. "Vamos, a mi me parece poco menos que milagroso el que un señor de Nueva York, Hamburgo o Manila pueda ver mi última obra cuando quiera, sentado en su casa delante del ordenador. Aunque no haya hecho ninguna venta directamente en Internet, lo que sí he hecho ha sido cantidad de contactos interesantes con galerías, marchantes, compañeros, salas de subastas, etc." En el lado negativo Careli destaca la poca confianza que inspiran algunas de las galerías extranjeras que le ofrecen exposiciones. "Aunque ese problema no se limita a Internet ni a los extranjeros; surge dondequiera que entres en negociaciones con galerías, sean de aquí o de fuera. Yo diría que eso tiene más que ver con el mundo comercial del arte que con Internet". La artista barcelonesa, Pilar Albiol, (http://www.minorisa.es/~albiol) es otra que ha contado con un marido informático para colocar su obra en Internet. Fue hace sólo un año, pero Pilar ya está impaciente. "Entra muchísima gente en la página", dice, "Me envían mensajes diciendo que les gusta mi obra, pero ni una sola venta... Eso sí" añade, "Los que estamos en este mundo sabemos lo difícil que es llegar a que se reconozca nuestro trabajo, y si Internet puede ayudar en eso, bienvenido sea". Entre la "muchísima gente" que ha visitado la página de Pilar ha habido un personaje curioso. "Recibí un Email de un señor de California", cuenta Pilar. "El era un señor que trabajaba de escritor, poeta, pintor, tocaba en un grupo de jazz y era periodista critico en arte. Me sorprendió porque me mandaba los emails en verso, o hacia poesías con las cosas que me contaba, y se dedicó un día a hacer un poema de cada uno de mis cuadros. Un día me pidió que pusiera estos poemas en mi Web, y yo le contesté que no se lo tomara a mal pero que no, porque mis cuadros eran mi trabajo y no un pasatiempo, y que no quería alterar mi obra. El buen señor se enfado y no supe nada más de él". De las conversaciones con estas cinco mujeres artistas se deduce que Internet es como la vida misma. Hay de todo. Las que más jugo sacan de la red de redes son las que más tiempo llevan y más empeño invierten en mover su página. "La lucha es la de siempre", dice Maureen. "Lo que pasa es que ahora contamos con una nueva poderosa arma: Internet". |
| La
elaboración de tu página ¿Cómo se diseña un sitio web? Es fácil. Miras unas cuantas webs. Copias las cosas que te gusten; evitas las que no. ¿Realmente es así de fácil? No, pero casi. Empiezas por escoger la tipografía (y que no salgas mucho de "Arial" y "Times Roman", que son los tipos que todo el mundo tiene instalado en su ordenador), luego el color del fondo (que sea neutro y discreto: blanco, negro, gris...) y el color del texto. Se puede configurar unos cambios de los colores de tus "links" que tu informático te explicará. De paso te puede explicar lo que es un "link" o "vínculo", una de las prestaciones más mágicas de World Wide Web. Hecho todo esto (que se hace en un plis plas, no creas...) habrá que preparar las imágenes para ilustrar tu web. Imágenes no te faltan, ¿verdad? Tú eres artista. Tu informático te enseñará como escanearlas, darles tamaño y formato y colocarlas en tus páginas. Puedes optar por enmaquetar unas páginas de imágenes pequeñas, poco más grandes que un sello de correos (lo que se llama "thumbnail", "uña" en inglés) que, cuando el visitante haga clic encima, se amplían de forma mágica. Verás como tu informático consigue esto con un simple link. ¡Te va a encantar! Una vez montada tu página como conjunto de documentos "html" interrelacionados por hipervínculos tu informático se encargará de "publicarla" en un servidor de Internet. Si no has entendido esta última frase no pasa nada. Tampoco sabes lo que es un disco de embrague, ni falta que te hace. ¿Cuánto te va a costar todo esto? Eso depende. Las publicaciones en Internet varían, igual que las publicaciones sobre papel, desde un simple pasquín de una sola hoja hasta un gran libro lujosamente ilustrado y encuadernado. Lo primero te puede costar poco o nada, lo último una auténtica millonada. Las grandes empresas multinacionales gastan millones de dólares en sus sitios web. Pero, vamos, si tu página no está ni en un extremo ni en otro, te puede costar entre 50 y 100.000 pesetas, algo más en Madrid o Barcelona, algo menos en las provincias. ¿Es mucho? ¿Cuánto vale un anuncio de media página un solo día en tu periódico local? ¡Y es un sólo día! ¡Y es local! No, no es mucho. Internet es la gran ganga del siglo XXI. Te puedes comprar un milagro por el precio de un cuadro medianito. |